
En realidad en un principio nos habían destinado a la FEA (Facultad de Educación Antigua), como han bautizado los terribles lingüistas a la nueva sede central de Filosofía y Letras. Pero por cosas del destino hemos terminado aquí. Bueno, aquí, en Interfacultades (el bueno, no el de plástico) y en la biblioteca de la CAI (la que ni siquiera está en el campus, sí).
Para nosotros el haber cambiado a un entorno sin redes de seguridad es algo nuevo y hemos perdido la emoción de ir a clase sin saber si volveríamos a casa. Sin embargo, esta facultad también tiene sus puntos positivos.
Tiene áreas de descanso, con mesas en las que cabemos todos los InfoDocus (probablemente también los egresados), tiene máquinas en todas las plantas y una especie de teatrillo que supongo que lo hicieron para rellenar el hueco que les quedaba en medio del edificio. El sótano (que es nuestra base de operaciones) cuenta también con un pasillo (o salida de garaje) con una amplia selección de sillas (desde la HATTEFJÄLL hasta la LANGFJÄLL).
Por otra parte, el sótano no tiene cobertura (FyL 1 - Derecho 0) por lo que dependemos del WiFi de la universidad, que sin embargo aquí parece funcionar mejor.
Hay aspectos en los que todavía no hemos profundizado pero podemos asegurar que en el ascensor cabemos toda la clase aunque sube y baja un poco como le sale del motor porque a los botones mucho caso no les hace la verdad.
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